Comunión con la Sangre de Cristo

Alabanzas y gracias a ti, Señor Jesús,
que nos invitas a comer tu carne y a beber tu Sangre.
Creemos en tu presencia real bajo los signos eucarísticos
en cuyo misterio renuevas la Alianza Eterna de tu amor
con el pueblo que has adquirido con tu Sangre.
Queremos vivir esta alianza
adorando cada día el misterio de nuestra Redención
y dando testimonio con la vida del valor salvador de tu Sangre
y, liberados de todo obstáculo,
puedan entrar en la Iglesia, Cuerpo Místico,
nacida en tu Corazón abierto en la cruz.
Haz que, comulgando con tu Sangre,
toda la Iglesia reciba tu espíritu de amor,
aprendiendo a amar como tú amaste,
aceptando el cáliz de la voluntad del Padre
y llevando la cruz que redime.
Sigue derramando de tu costado sangre y aqua
que purifiquen nuestros pecados
y nos impulsen a vivir según tu ejemplo,
disponibles a las hermanas y hermanos.
Que tu Cuerpo y tu Sangre que recibimos en comunión
renueven continuamente tu Iglesia
con el gozo de los redimidos.
Amén.


Oración a la Preciosísima Sangre

Señor Jesucristo, que nos redimiste con tu Sangre Preciosa,
te adoramos y te bendecimos.
Te damos gracias por el don de tu Sangre
que con amor eterno ofreciste hasta la última gota
para hacernos partícipes de la vida divina.
La Sangre que derramaste por nuestra redención
nos purifique del pecado
y nos salve de los engaños del maligno.
La Sangre de la Nueva Alianza,
nuestra bebida en el sacrificio eucarístico,
nos una a Dios y entre nosotros en el amor,
en la paz y en el respeto de cada persona.,
especialmente de los pobres.
Sangre de vida, de unidad y de paz,
misterio de amor y fuente de gracia,
embriaga nuestros corazones con el Espíritu Santo.
Acepta, Señor, nuestra vida
unida al ofrecimiento de tu Sangre,
para que podamos completar en nosotros
lo que falta a tu pasión para bien de la Iglesia
y la redención del mundo.
Señor Jesucristo, haz que todos los pueblos
te puedan bendecir y agradecer aquí en la tierra
y en la gloria de los cielos con el canto de alabanza:
"Nos has redimido, Señor, con tu Sangre.
Y nos has hecho un Reino para nuestro Dios".
Amén.


Consagración a la Sangre de Cristo

Señor Jesucristo, te damos gracias, por haberte hecho ser humano para traernos a la tierra el amor del Padre Celestial. Te damos gracias, Hijo de Dios, por haberte encarnado, haciéndote hermano nuestro y darnos tu amor.
Te damos gracias, Buen Pastor, por haber dado la vida por tu rebaño, purificando y santificando a todos los que cumplen tu Palabra y haciéndonos partícipes de tu sacrificio de reconciliación.
Te alabamos y glorificamos, porque por medio de tu Sangre Preciosa borraste el pecado del mundo.
Te alabamos y bendecimos, porque al entregar tu vida por nosotros, nos diste una nueva esperanza. La muerte es ahora la puerta de la resurrección; y porque tuviste misericordia con nosotros, podemos ser también, unidos contigo, instrumentos de misericordia y reconciliación.
Te alabamos y bendecimos, Salvador nuestro, por habernos hechos miembros de tu cuerpo, que es la Iglesia, por medio del Bautismo y la Confirmación, En la Eucaristía nos permites sella el vínculo del amor y la paz, y en el Sacramento de la Reconciliación sanas las heridas de nuestra peregrinación terrenal y nos devuelves la vida de la gracia, cuando la perdemos.
Te alabamos y bendecimos, Jesús, por tu Palabra y por todos tus sacramentos que nos hacen miembros vivos y activos de tu Iglesia.
Te damos gracias por todos los que en tu nombre conducen este rebaño comprado con tu Sangre.
Gracias, Señor, por aquellas personas que despertaron nuestra fe y por los que nos han guiado por el camino del amor.
Quisiéramos, hoy, agradecerte especialmente, porque en tu Sangre Preciosa encontramos la llave que nos abre y explica el misterio de la vida, del sufrimiento y del la muerte.
Ya que por amor te hiciste el ser humano, sufriste y moriste en la cruz, también, nosotros queremos ofrecer nuestras vidas, sufrimientos y muerte a Dios, en unión contigo, para así amar de verdad a nuestros hermanos.
Por eso, hoy, nuevamente nos consagramos a tu Sangre Preciosa. Renovamos las promesas bautismales y deseamos con ardor ser mejores miembros de tu Iglesia, más alegres y de mayor entrega.
Queremos completar en nuestra vida lo que falta para la red3nción y salvación de todos.
Deseamos que nuestro tiempo, sea tu tiempo; que nuestra alegría, sea tu alegría; y que nuestro dolor, una participación en tu amor redentor.
Unidos contigo, queremos ofrecerte nuestra sangre y nuestra vida por la salvación de la humanidad y ser también un río de misericordia para vencer el temor y el espíritu del mal, para dar fortaleza y confianza a los que sufren; para enseñar a los que buscan el Camino; para volver al Camino a los extraviados; para consolar a los moribundos y para suplicar por el perdón de los difuntos.
Señor Jesucristo, por el poder de tu Sangre Preciosa, ayúdanos a ser fieles a esta consagración. Danos la gracia de perseverar en la contemplación y adoración de este Misterio de amor.
Ayúdanos a difundir este mensaje de redención para aumentar el número de los que honran tu Sangre Preciosa, para la mayor gloria de Dios y la salvación del mundo.
Amén.


Acción de Gracias de los Redimidos

Oh Dios, todopoderoso y sempiterno,
hacemos bien
siempre y en todas partes
darte gracias por Jesucristo, nuestro Señor.

Tú enviaste a Jesús al mundo
para liberar a la humanidad
del poder del mal
y redimir el mundo
con su Sangre preciosa.

Todos los que han lavado sus vestidos
sus manos, sus vidas
en la Sangre del Cordero
seguirán a Jesús
y participarán de su eterna gloria.

Proclamamos tu gloria
y nos unimos en su eterno himno de alabanza.

¡Amén!


Bendición, gloria, sabiduría,
acción de gracias, honor,
poder y fuerza
sean a nuestro Dios.
Por los siglos de los siglos!

¡Amén!


Oración a la Cruz

O Cruz de Jesucristo, yo me arrodillo a tus pies
dolido por mis pecados y pido perdón al cielo
mientras contemplo tus brazos
en que al Dios de cielo y tierra
con tres clavos estaqueamos.
Allí derramó su Sangre en el cerro del Calvario
y el agua para mi bautismo le brotó de su costado.
En la cruz de los caminos y en la del cielo estrellado,
con leguaje de silencio, Tata Dios está hablando.
En el medio de la noche que sin luna se ha quedado
Es la Virgen del lucero que nos alumbra los pasos
y nos indica el camino, llevándonos de la mano.
Por eso cuando el sol nos alumbre
la Cruz será mas liviana por ser llevada entre tantos.
Sobre caminos polvorientes, por campos sembrados
y con fe en la primavera, camina un pueblo de hermanos.
Cruz de Jesucristo, Tú eres la llave con que se abre en candado
de los corazones duros por largo tiempo cerrados.
Y Tú eres, también, la tranquera por la que con fe
pasamos de un tiempo frío y oscuro
al Nuevo Tiempo esperado,
en donde amanece el SOL que es Cristo Resucitado,
nueva civilización del amor esperanzado
que nos señala la senda hacia una Patria de hermanos.
¡Bendita seas, Cruz de Jesucristo!


Himno a la Sangre de Cristo (1)

Por: Santa Maria De Mattias

Que todos los pueblos aplaudan,
aclamen al Señor con júbilo y alegría.
Porque el Señor excelso y grande
tuvo misericordia de nosotros.

El Padre no retuvo para sí a su propio Hijo,
sino que por todos nosotros lo inmoló,
sara redimirnos y liberarnos
de nuestro pecados en su Sangre.

Y así justificados en su Sangre,
por su mediación nos salvó de todo mal.
Y nosotros, que estábamos lejos,
fuimos acercarnos en virtud de la Sangre de su Hijo.

Que todos los pueblos aplauden …

Señor, Dios mío, ¿cómo te pagaré
todo el bien que me has hecho?
Tomaré el cáliz de la Salvación
e invocaré el poder de esta Sangre.

Canten himnos a Jesús, todos ustedes, sus santos,
y celebren la memoria de su santidad.
Porque nos amó y nos lavó en su Sangre
y se hizo nuestra ayuda y nuestro Redentor.

Que todos los pueblos aplauden …

Bendita sea por los siglos la Sangre de Cristo
que hizo cosas admirables por nosotros.
Bendito sea Jesús eternamente
y se llenen el cielo y la tierra
de la gloria de su Sangre.

Que todos los pueblos aplauden …

Himno a la Sangre de Cristo (2)

Todos los pueblos aplauden
aclamen al Señor con gozo
porque el Altísimo Señor
nos mostró su misericordia (2 v.)
Dios no rechazó a su Hijo,
por todos lo entregó
para redimirnos
con su Sangre Divina (2 v.)

Estribillo: Adoremos a Cristo Jesús, Hijo de Dios,
que nos redimió con su Preciosa Sangre.

Mediador entre Dios y la humanidad
con su Sangre justificó,
ahora somos hermanos/as
hijos/as de un mismo padre (2 v.)
¿Cómo pagaré al Señor
todo el bien que me hizo?
Alzaré el cáliz de salvación
invocando el poder de esta Sangre (2 v.)

Adoremos …

Cantemos himnos a Jesús,
celebremos su obra se amor.
Renacidos en su sangre,
Él es nuestro Redentor. (2 v.)
Bendita Sangre de Jesús,
maravillas obró en nosotros.
Alabado sea Jesús por siempre,
cielo y tierra se llenen de gloria. (2 v.)

Adoremos …

Himno a la Sangre de Cristo (3)

Pueblos todos, batid palmas;
aclamad al Señor
con voces de júbilo y alegría.
Porque el Señor excelso y grande
ha usado con nosotros su misericordia.

Ofreció a su Hijo,
por todos lo inmoló.
Para redimirnos
de nuestros pecados
en su Sangre.
Y así justificados
en su Preciosa Sangre
no somos extranjeros
Sino hermanos.

¿Que puedo devolverle
por todo lo que me ha dado?
Alzaré su Cáliz,
invocando la fuerza
de su Sangre.
Por los siglos bendita
la Sangre de Jesús
que ha hecho por nosotros
y por todas las criaturas
grandes cosas.

Canten himnos a Jesús,
Oh vosotros sus santos
en memoria de su santidad.
Pues se hizo salvación
Nuestro Redentor
Jesús en su Sangre
Nos lavó y nos amó.