Parroquia San Francisco de Borja

Av. Las Artes 680, San Borja
Lima - Perú
Teléfono 476-5181



La idea de establecerse en la capital del Perú siempre había estado presente en el programa de la Preciosa Sangre. Era preciso, entonces, encontrar un lugar donde se pudiera construir una sede permanente que funcionara como sitio de llegada para los misioneros destinados al Perú. Además, la ciudad estaba experimentando un aumento de población sumamente acelerado y sin precedentes, como se verá más adelante.


Crecimiento urbano de Lima

Entonces, hay que analizar, en primer lugar, la situación urbana de Lima. Ya desde mediados del siglo XIX y con el auge del negocio guanero, comenzó un marcado crecimiento demográfico. En 1869, el presidente Balta ordenó la demolición de la vieja muralla que había rodeado a Lima duarante años. Esta acción fue justificada por el hecho de que era necesario que Lima creciera hacia los extramuros y la existencia de la muralla representaba un obstáculo para la expansión. El empresario norteamericano Henry Meiggs, constructor del Ferrocarril Central, ganó la licitación. La demolición de la muralla originó la primera gran expansión urbana de Lima. Surgieron grandes avenidas, como las actuales Grau y Alfonso Ugarte, además de otro tipo de obras urbanísticas como el Parque de la Exposición. Este nuevo plan urbano fue interrumpido a causa de la Guerra con Chile. Ya a finales del siglo XIX, bajo el gobierno de Nicolás de Piérola, empezó un proyecto inspirado en la reforma urbana ocurrida en París, llevada a cabo por el barón Houssmann, que consistía en la creación de anchas avenidas conectadas por plazas circulares.

Sin embargo, es recién en el siglo pasado cuando empieza este espectacular crecimiento poblacional. Hacia 1920, Lima contaba con cerca de 200000 personas y en 1961, 1985410. En el lapso de unos cuarenta años la población creció a un ritmo galopante y se hizo necesario crear nuevos espacios urbanos que pudieran alojar a las personas que llegaban.

Las antiguas haciendas coloniales, cuyos propietarios eran muchas veces órdenes religiosas, así como también ricos hacendados y empresarios, vieron una oportunidad estupenda de rentabilizar sus bienes y empezaron a lotear sus terrenos con fines urbanos. Y ese es el caso de la hacienda San Borja y sus propietarios, la familia Brescia.


La antigua hacienda San Borja

Luego de la llegada de los españoles al Perú, las tierras de San Borja fueron otrogadas a la Orden Dominica a la cual pertenecía el fraile Vicente de Valverde, primer obispo del Cuzco y conversor del inca Atahualpa al cristianismo. Entonces, mientras los dominicos se asentaron en el norte, en la zona de Limatambo, los jesuitas se dirigieron al sur, a San Borja. Así, desde 1568, estos últimos se convirtieron en dueños de aquellos fértiles terrenos y establecieron su centro de operaciones en la hacienda de San Borja, desde donde se administraban los lotes aledaños. El terreno recibió el nombre de San Borja en honor al futuro santo español Francisco de Borja, quien por entonces se desempeñaba como III general de la Compañía de Jesús, cargo que ejercía desde 1565. Las tierras abarcaban lo que son hoy las avenidas Paseo de la República, Corpac, San Borja y Chacarilla del Estanque. La hacienda se dedicaba mayormente a producir alimentos de pan llevar, como maíz, papa, cebada, alluca y alfalfa.

Tras 200 años de presencia en San Borja, en 1767 y por orden del rey Carlos III, los jesuitas fueron expulsados en su totalidad de los dominios españoles. La hacienda pasó entonces a ser administrada por la Junta de Temporalidades, lo que llevó a sucesivas ventas por los que pasaron diferentes dueños, sin nucho éxito. Hasta que a finales del siglo XIX, una familia de origen italiano, los Brescia, lograron comprar estos terrenos.


La Familia Brescia

En 1889, llegó al Perú Fortunato Brescia Tassano, quien a sus veinte años inmigraba en la época de la Restauración Nacional tras la Guerra con Chile. Su primer trabajo fue como asistente en la bodega de una compatriota suyo. Con el ahorro de una década de trabajo, en 1913, Fortunato compró su primer fundo, Miranaves, al lado del puerto del puerto del Callao. Allí producia, transportaba y vendía productos de pan llevar y lácteos a las bodegas del centro de la ciudad.

Como el negocio le rindió frutos, Fortunato Brescia decidió comprar la totalidad del fundo Limatambo, un terreno que resultaba hasta cuatro veces mayor que Miranaves. En 1919, contrajo matrimonio con María Catalina Cafferata Peñaranda, con quien tuvo cuatro hijos: Pedro, Ana, Rosa y Mario. Ahora bien, para asegurar el futuro de sus hijos, Fortunato empezó a adquirir más terrenos y fue así como a mediados de 1927 obtuvo dos enormes haciendas: san Borja y Valverde.


La lotización de la hacienda San Borja

A mediados de los años cincuenta, el sector inmobiliario tuvo un gran auge, por lo cual Fortunato Brescia decidió apostar por él. Además, parte de sus terrenos en Miranaves y Limatambo habían sido expropiados por el gobierno peruano para la construcción de residencias de obreros, bajo el segundo gobierno de Leguía en 1928, y del primer aeropuerto internacional, en la primera presidencia de Padro Ugarteche en 1940. Esto hizo que los terrenos aledaños, en ambos lotes expropiados que aún formaban parte de la propiedad de Brescia, aumentaran enormemente su valor.

Tras la muerte de Fortunato Brescia, ocurrida en 1952, fueron sus hijos varones - Pedro y Mario - los que heredaron el negocio familiar. Como el negocio inmobiliario se vio beneficiado por el aumento del precio de la tierra. Pedro Brescia Cafferata decidió aplicar su propia tesis titulada ¿Cómo lotizar una hacienda para uso urbano?, con la que había obtenido su título en la Universidad Agraria. Así, a finales de 1962, comenzó el loteo de parte de las 412 hectáreas que conformaban los terrenos de la hacienda San Borja.

La lotización se inició el 2 de noviembre de 1962 y se anexaron los terrenos loteados al distrito de Surquillo. Los precios de los terrenos en la nueva urbanización San Borja, fluctuaban entre 250 y 270 soles metro cuadrado. Un precio que incluso se podía financiar en cuotas, según las entrevistas realizadas a los primeros residentes.

Ahora bien, acorde con la ley peruana, todo terreno recientemente urbanizado debía entregar el 2% de sus tierras al gobierno para obras públicas o para el bien común del área. La idea de la edificación de una parroquia concordaba con este segundo requerimiento. Mediante la ayuda de la madre María Trinita, del Inmaculado Corazón de María (JHM, por sus siglas en inglés), el padre Buehler se puso en contacto con María Catalina Cafferata, viuda de Fortunato Brescia, y le comentó sus planes sobre la creación de una parroquia. después de muchas reuniones y entrevistas que incluyeron a la señora Eloisa Ferreyros Roldán, esposa del presidente de la Junta Militar, Ricardo Pérez Godoy, se logró la obtención de un terreno.

A través de una carta dirigida al Superior de la Congregación de la preciosa Sangre - el padre Pablo Buehler - y fechada el 22 de noviembre de 1962, el gobierno de la Junta Militar, mediante la Resolución Suprema Nº 138-DBN, otorgaba el uso de la manzana V-4 de la urbanización San Borja para destinarla a la construcción de una iglesia, casa parroquial, escuela parroquial y obras de asistencia social. Las obras debían de aplicarse a obras de utilidad pública y exclusivamente comunal o vecinal. La manzana en mención contaba con un área total de 10752 metros cuadrado.

En una carta con fecha 8 de agosto de 1963, se comunicaba al Cardenal Arzobispo de Lima Juan landázuri Ricketts el desmembramiento de la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar de los terrenos comprendidos entre las avenidas Javier Prado, desde la avenida Corpac hasta la avenida Circunvalación, desde la avenida Javier Prado siguiendo el cauce del río Surco, hasta la avenida Parque; Parque, desde su intersección con el río Surco hasta la avenidad Corpac; y Corpac, desde la avenida Parque hasta la avenida Javier Prado.

De esta manera, el 28 de agosto de 1963, por Decreto del Arzobispado de Lima, se fundó la Parroquia Nuestra Señora de la Preciosa Sangre - este fue el nombre original de la parroqia. Posteriormente, el 21 de julio de 1967, y tras las gestiones del padre Thomas Sweeterman, pasó a denominarse tal como se conoce en la actualidad: San Francisco de Borja.

Según el testiminio de los primeros residentes, para poder llegar a San Borja había que tomar un colectivo desde el lugar donde actualmente se encuentra el edificio de la empresa de seguros la Positiva. Desde allí y por la actual avenida Javier Prado, se llegaba hasta la esquina con la avenidad Aviación. Y es en ese lugar donde se encontraba la caseta de informaciones desde donde debía de seguirse el camino a pie.


Edificando la parroquia

Primera piedra

Obtenido el terreno donde poder edificar el futuro complejo parroquial, la primera obra que se realizó fue la construcción de una casa que sirviera como residencia para los misioneros de la Preciosa Sangre. En el mes de febrero de 1963 llega a Lima el padre Thomas Sweeterman y junto con el padre Pablo Buehler comenzaron a trabajar en las obras de la casa parroquial. El 26 de diciembre de ese mismo año se colocó la primera piedra. Mientras tanto, los padres Thomas y Pablo vivían en la capellanía de las Madres de la Inmaculada en la avenida Arequipa, San Isidro. La casa parroquial quedó terminada y fue bendecida por el Nuncio Apostólico Romolo Carboni el 17 de marzo de 1964.

Así la primera misa que se celebró en este local fue el 29 de marzo de 1964. El celebrante fue el padre Pablo Buehler y contó con la asistencia de cuatro feligreses: Eleodoro Casanova, su esposa Hortensia Barreto de Casanova, su pequeña hija Hortensia, de conco años, y su empleada. Los Casanova Barreto fueron los primeros residentes de San Borja, ya que habían llegado apenas unos cinco días antes. En la actualidad, aquel ambiente construido en tres meses es la oficina del padre Edgardo Chero.

Ahora bien, era necesaria una cooperación continua entre los sacerdotes de la Preciosa Sangre y los vecinos, ya que aún quedaban muchos proyectos por realizar. De esta manera, por iniciativa del padre Thomas Sweeterman y otros vecinos se formó la Asociación de Propietarios de San Borja, cuya misión era regular y gestionar actividades que generaran ingresos para la construcción del colegio y de un templo.

Así, por ejemplo en un folleto que data de noviembre de 1966, se muestra el principal objetivo de dicha asociación: la construcción del Centro Parroquial de san Borja. Este centro contaría con una casa parroquial y oficinas, que ya estaban construidas, un colegio parroquial mixto, una iglesia y salón parroquial, biblioteca, gimnasio, piscina y campos deportivos y una residencia de religiosas.

La primera obra a realizar sería la construcción del salón parroquial, porque se necesitaba con urgencia un espacio donde empezar el dictado de clases para niños. Además, porque la capilla era ya demasiado pequeña para albergar al creciente grupo de vecinos y porque el amniente también podría funcionar como centro de reuniones.


La cabañita

La cabañita

A medida que la cantidad de feligreses iba creciendo, fue necesaria adaptar un área más extensa donde celebrar la sagrada misa. Es por eso que se optó por construir la "primera cabaña". Esta estructura hecha de bambú es recordada con mucha alegría y nostalgía por los primeros vecinos. Su ubicación se encontraba donde actualmente esta el ala oeste del templo y parte del jardín interior de la casa parroquial.

Esta "primera cabaña" - cuentan algunos vecinos - era realmente acogedora. Las condiciones eran tan precarias que cada persona debía llevar su banco para poder tomar asiento.

Posteriormente, ante el aumento de la población de San Borja, fuenecesario construir un lugar más espacioso. Es así que, en 1968, se edificó una "segunda cabaña" hecha de ladrillos y esteras en el lugar en que actualmente se encuentra el coliseo del colegio. Se celebraban cuatro misas los domingos.

En 1969 llegó a San Borja el padre Guillermo Beuth. Había ingresado al Perú unos años antes, dedicándose a las misiones en La Oroya. Es uno de los padres más recordados por los vecinos, no solamente por los deicisiete años en los que se desempeñó como párroco. sino también por su amabilidad, honestidad, cordialidad y ganas que imprimia a cada empresa que se proponía. Es muy recordado el lema que él acuñó: "Parroquia somos todos y lo más importante no es lo mucho hecho por pocos, sino lo poco hecho por todos. En San Borja todos somos uno". A su llegada, la cantidad de familias que participaban en la parroquia era de 2450, aproximadamente. Para 1986, cuando se retiró del Perú, el número de familias había ascendido a cerca de 8000.

Como puede verse, la cantidad de familias aumentaba con el paso del tiempo. El complejo diseñado por ladrillos y esteras se tornó insuficiente para albergar a la enorme cantidad de feligreses. Era, pues, necesario retomar con más fuerza la construcción del templo de la parroquia. Y esa fue una de las tareas a las que el padre Guillermo Beuth se dedicó con mucho esfuerzo.

La Asociación de Propietarios de San Borja no quedó atrás y año tras año realizaba actividades para recaudar fondos, tal como se ve en los ejemplares de los programas que aún se conservan.


La construcción del templo

Construcción del templo

La construcción del templo fue la estructura que más tardó en realizarse. Para octubre de 1980 aún se hacían campañas para recolectar fondos a fin de financiar las obras. En un folleto informativo de la parroquia, se meciona que existía un total de 466 familias inscritas en las campañas pro-templo y que este número representaba aproximadamente el 11% del total de familias que habitaban San Borja. Haciendo un cálculo más rápido, según estas cifras, el número total de familias que vivía en el distrito en 1980 debío rondar los 4236.

Las labores del templo empezaron en 1982. En febrero de ese año, el obispo Javier Ariz bendijo la piedra angular de la nueva iglesia.

En enero de 1983 el progreso del nuevo templo estaba excediendo las expectativas, con las esperanza de terminarlo a tiempo para la Pascua de Resurrección. De pronto, sin previo aviso, el techo enterose derrumbó. Cuando las estructura de metal empezó a rechinar, los dieciséis hombres que estaban trabajando adentro corrieron intentando salir. Sin embargo, el peso terrible tiró el techo abajo tan rápido que la mayoría de los hombres no pudo escapar. Un trabajador murió al instante y otros ocho resultaron heridos. En un testimonio escrito el 26 de enero de 1983. el día después de la tragedia; la hermana René escribió: Casi todos alrededor de una cuadra escucharon el ruido y se sintió el terrible impacto cuando el techo chocó con la tierra. Pensando que era un terrenoto, todos salieron de sus casas corriendo. Por algunos minutos todo lo que se podía ver era una nube terrible de polvo subiendo del área de la iglesia, y en un segundo se escucharón los gritos de "¡Socorro! ¡Socorro!" de los hombres atrapados adentro.

Tragedia

Hubo muchas lágrimas y una gran tristeza en San Borja. Y pienso que no hubo ninguna familia en el área que no haya venido a ver la iglesia durante las seis horas de luz después del accidente. Hubo milesde personas alineadas a lo largo de las calles por horas. Una cosa que todos han dicho fue: "Gracias a Dios que pasó ahora antes de que fuera terminado y no cuando hubiera 900 personas dentro para la misa dominical". Todos parecen estar unidos para apoyar al padre Guillermo para reconstruir y muchos han prometido más apoyo monetario. Hoy día, el grupo de Encuentro Matrimonial está teniendo un día entero de cadena de oraciones para orar por el coraje del padre Guillermo y para demostrarle su apoyo y dar gracias a Dios que solamente se perdío una vida.

De igual manera, la noticia de la tragedia llegó a Estados Unidos. En marzo de 1983, en el boletín de la Preciosa Sangre de ?incinnsti, el padre Guillermo Beuth escribió su versión de los hechos. A continuación, se traduce totalmente su escrito. Si bien en un principio se pensó redactar sus principales ideas, el testimonio del padre es tan conmovedor que se decidió la transcripción completa del texto. Es de esperar que las personas que lo conocen queden bastante satisfechas de poder leerlo: "En nuestro local parroquial la fiesta de la conversión de San Pablo será siempre recordada como el día de una tragedia inesperada por todos nosotros. Cerca de la 1:30 de la tarde, escuché un terrible ruido ensordecedor fuera de la casa y mi primera reacción fue que se trataba de un terremoto; pero no había movimiento. Fui rápidamente corriendo al patio trasero y vi con horror que el techo completo de la nueva iglesia que habíamos estado construyento desde el año pasado, había colapsado y caído - considerables toneladas de cemento y metal se habían estrellado contra el suelo en cuestión de segundos -. Al sonido de los gritos, corrí nuevamente a verificar la situación de los obreros, sin saber cuántos de ellos podrían haber sido atrapados bajo la destruida estructura. ¿Dónde estaba el padre Pablo? ¿Qué debía hacer? Sentí mucho miedo y terror y aún es muy doloroso recordar los horribles detalles que todavía están muy vivamente en mi mente. Los vecinos rápidamente empezaron a llamar a ambulancias, a los bomberos y a los escuadrones de emergencia. Pronto hubo centenares de personas caminando por todos lados, dificultando la labor de los rescatistas. Cámaras de televisión y reporteros llegaron para tomar las primicias. Más tarde me dijeron que hubo noticieros que habían anunciado que la escuela era la que había colapsado aplastando a los niños. Muchos otros reporteros fueron igual de irresponsables."

Tragedia

De los ocho ocho hombres que estaban trabajando en ese momento en la iglesia, uno que había estado trabajando en el techo salío gravemente herido, otro joven obrero fue aplastado y murió instantáneamente. Los otros seis habían logrado escapar milagrosamente y fueron llevados a una clínica que se encontraba a pocas cuadras. Fui a la clínica para asegurarme de que los obreros recibieran una atención adecuada, ya que conocía a muchos doctores y enfermeros que trabajaban allí. Dos de ellos fueron dados de alta y hasta el día de hoy cuatro aún se encuentran hospitalizados. Los visité muchas veces, y ellos están fuera de peligro y recuperándose; sin embargo, uno de ellos tiene una doble fractura en la espina dorsal y tendrá que permanecer con un yeso alrededor del cuerpo por meses. ¡Pudo haber quedado paralizado!

Parece ser que al momento en que la tragedia golpea, hay una fuerza interior que se apodera de ti y te ayuda a tomar decisiones y te da la fuerza necesaria para hacer lo que se tiene que hacer sin importar lo difícil que sea. ¡Espero que nunca más tenga que pasar por tan terribles experiencia de confusión y frustraci+on! Incluso ahora, cuando veo la destrucción y revivo todas esas largas horas de terror y muerte, no puedo contener las lágrimas de tristeza cuando me imagino la enorme tragedia que pudo haber sucedido.Todos han sido muy amables, y estamos aliviados de que el accidente no ocurrió cuando la iglesia estuviera llena de gente. El padre Pablo pudo haber estado allí, como era su costumbre luego del almuerzo, para conversar con loso obreros y ver cómo progresaba el trabajo. Esa mañana, había estado conversando sobre algunos detalles del altar y estuve en el santuario con el jefe de la construcción. Ambos planeábamos empezar a usar la iglesia, incluso sin terminar, para celebrar la Semana Santa y la Pascua. Estoy muy agradecido de que una tragedia de mayores proporciones haya sido evitada. Y a pesar de que aún estamos muy tristes por el terrible desastre que ocurriò, estamos determinados a seguir con nuestro poryecto de construir nuestra iglesia parroquial. Todas las personas han prometido redoblar sus esfuerzos y renovar sus compromisos. Una maravillosa mustra de solidaridad cristiana fue demostrada cuando los feligreses, espontáneamente, empezaron a dar donaciones a la joven viuda del obrero fallecido. Ellos han juntado cerca de 800 dólares para ella y su hijo de dos años. l dinero aún sigue recolectándose. Me impresionó la serenidad y resignación de la familia cuando fui a ofrecerle mis oraciones antes del entierro. Son personas pobres que $trabajan duro y parejo para poder llegar a fin de mes, ya que tienen que ayudar a su familia.

Hasta ahora no hay una investigación oficial que determine la causa del acidente. El proceso legal es demasiado lento, y tengo que ser paciente. He tenido muchas reuniones con mi comisión de construcción para estimar daños y decidir que hacer. Por favor, manténgannos en sus oraciones, ¡realmente las necesitamos! Trataré de mentanerlos informados de nuestros progresos". William Beuth.

La tragedia del templo es también muy recordada por los vecinos de San Borja. Todos afirman que se trató de un suceso muy doloroso en la corta historia que tenía la parroquia en el distrito. El padre Guillermo Beuth cayó en una gran depresión, sin embargo, no estaba solo para afrontar esta terrible situación. Se limpiaron los escombros del techo del templo y se realizó una misa. Fue llamada "el día de la fraternidad sanborjina". Monseñor Ariz fue el encargado de celebrar la eucaristía. Fue un dñia muy significativo para toda la comunidad; la liturgía y la homilia fueron muy especiales y emocionantes. El padre Guillermo salió muy revitalizado de aquella especial ceremonia.

Hay momentos en la vida, en que la tragedia golpea con tanta fuerza que parece derrumbar los sueños que tan difícilmente había costado construir. El trabajo de tantos meses, la dedicacióny esfuerzo colocados para lograr alcanzar ese objetivo tan especial, parecen tirados a la basura. La meta de llegada vuelve a verse muy lejana. Pero uno nunca está solo. Ahí siempre habrá alguien que dé soporte, alguna palabra de aliento, una palmada en la espalda que ayude a revitalizar y a volver a juntar esfuerzo para seguir adelante. Y la Preciosa Sangre tuvo su respaldo en la totalidad de la comunidad.

La construcción del templo se retomó en 1985 y antes de que el padre Guillermo partiera del Perú hacia la misión en Guatemala, pudo ver completado su objetivo. El bello templo parroquial fue terminado en 1986, bajo el nuevo diseño del arquitecto Jacques Granadino, y es el que hasta el día de hoy recibe y congrega a miles de feligreses semana tras semana. Tiene una capacidad para albergar a unas 800 personas.


Diseño del templo

Para el mes de mayo de 1986, el templo estaba casi terminado. Como no había bancas donde sentarse, estas se financiaron mediante una campaña comunitaria y fueron fabricadas con caoba.

Los vitrales que se encuentran dentro del templo son obra de reconocido artista Adolfo Winternitz. Mientras que el altar, púlpito, tabernáculo, pila bautismal, candelabros, crucifijos, tallados de la Virgen María y Cristo, fueron realizados por la reconocida escultora Susana Roselló.

Las comunicaciones entre el padre Guillermo y el maestro Winternitz habían empezado desde 1982, cuando el artista recibió los planos de la iglesia para ir estudiando el proyecto artístico. En el transcurso de estas reuniones, el maestro propuso como tema integro de las decoraciones interiores "El Apocalipsis", y en este diseño también tendrían que incluirse la ambientación artística del altar, la pila bautismal y el ambón. Esa sugerencia se respetó y es lo que actualmente se puede observar en el altar del templo.

Apocalipsis es una palabra griega que significa manifestación, revelación, quitar el velo que recibe el misterio. El último libro del Nuevo Testamento, escrito alrededor del año 95 de nuestra Era por el apóstol Juan, se distingue por ser un texto de gran sencillez y organización interna. Una interpretación actual del Apocalipsisi es que se trata de un libro que funciona de guía en los sucesivos momentos de la historia hasta el fin del mundo.

Winternitz eligió intuitivamente determinados textos clave del Libro del apóstol Juan para los nueve vitrales y el mosaico de la iglesia. El talento del maestro queda demostrado cuando logra transformar las visiones del apóstol, desenmarañar el texto bíblico y hacerle visual, manteniendo su dinámica.

Así, la historia que se narra en las composiciones artísticas es la visión dramàtica de la historia del mundo en los vitrales laterales, a saber: la muerte, el conquistador, la guerra y el juicio en los vitrales del lado derecho; y el trno celestial, el fin del mundo, la liturgía celestial y la mujer y el dragón en el lado izquierdo. Sin embargo, no se trata de una visión trágica y terrible del mundo, sino que termina con un mensaje de esperanza y resurrección, ya que el mosaico principal, ubicado detrás del altar, representa a la Nueva Jerusalén y, frente a él, ubicada sobre el muro posterior de la iglesia, acompaña la adoración del Cordero.

La técnica del vitral en vidrio/cemento, en la que se realizaron los vitrales de la iglesia; consiste em engastar lajas de vidrio de colores de aproximadamente 2.5 centímetros de espesor en un armazón de fierro y cemento. El artista diseña los bocetos a pequeña escala y lo amplía; es decir, pinta con exactitud en color y línea, todo el vitral a tamaño original. De la ejecución se encargan luego maestros especializados en Suiza: sobre un calco del cartón del artista se colocan los trozos de vidrio cortados y se unen con cemento en paneles de diversos tamaños. La iglesia tiene instaladas las rejas de fierro, también diseño de Winternitz, que sujetan las planchas del vitral. Dentro de la casa parroquial, los padres de la Preciosa Sangre aún mantienen colgados en sus paredes los bocetos originales de los vitrales. Finalmente, las obras artísticas fueron inauguradas el 30 de agosto de 1999 por el Cardenal Arzobispo de Lima Juan Luis Cipriani.

Padre Guillermo Beuth, CPPS, junto a Adolfo Winternitz

Adolfo Winternitz nació en Viena el 20 de octubre de 1906. Ante la proximidad de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, se trasladó al Perú consu familia. Cursó estudios de pintura, escultura, artes plásticas y grabado en la Academia de Bellas Artes del Perú. Ya en Lima, se vinculó con la Pontificia Universidad Católica del Perú y empezó a dictar cursos de arte. Dentro de los numerosos encargos que recibió se encuentran la creación de numerosos citrales en varios templos de la capital, como San Antonio de Padua, San Felipe, Nuestra Señora del Carmen, entre otros.

Durante el transcurso de su vida, Winternitz también se dedicó a su otra pasión, la enseñanza. El empeño fue tal que en 1984, se creó la Facultad de Arte de la Pontificia Universidad Católica del Perú y el maestr fue elegido decano. Entre los númerosos artistas que pasaron por sus aulas, debemos de destacar a Susana Rosselló, cuyos diseños y obras también están presentes en el altar de la parroquia. Adolfo Winternitz falleció eb Lima el 17 de junio de 1993 a los 86 años.

Por otro lado, el trabajo de la escultora Susana Rosselló demoró un total de tres años. El púlpito es de travertino dorado, destaca por su temática absolutamente medieval y representa a los cuatro evangelistas. Los símbolos que aparecen son los que están presentes en toda la iconografía religiosa: el hombre, el áquila, el toro y el león.

En el altar, sobresale la forma de X, que es el símbolo de Cristo. Al centro se encuentra la ascensión de lo material, el descenso del espíritu y al centro un punto inmóvil que en la parte posterior tiene un corazón encerrado en un círculo que simboliza la transformación interior que se da dentro del sacramento de la Eucaristía. Un dato anecdótico es que la piedra que se utilizó para el altar provenía de las alturas de La Oroya.

Las imágenes de la Vírgen María y de Cristo que se encuentran a ambos lados del altar fueron tallados en una sola pieza de caoba de cuatro metros.

Susana Rosselló estudió en la Pontificia Universidad Católica del Perú y tuvo como profesores a la reconocida artista Ana Macagno y, como se mencionó anteriormente, al maestro Adofo Winternitz. Actualmente, aparte de su labor como escultora, se desempeña como docente en la misma casa de estudios.


Vida Parroquial

Cuando surgío la iniciativa de fundar un complejo parroquial en medio de una urbanización nueva se hizo con la idea de que los vecinos pudieran acudir a la parroquia en busca de un consejo y como un medio para afianzar su fe.

La participación activa de los vecinos fue decisiva para el crecimiento de la parroquia, no solo en infraestructura sino también en espíritu. Muchas amistadas que hasta el día de hoy se mantienen se formaron en los salones parroquiales. Y fueron precisamente estas amistades las que dieron lugar a muchas instituciones que hasta el día de hoy perduran en San Borja. Entre las instituciones que se formaron alrededor de la vida parroquial resaltan: el Coro, la Asociación de Damas, el Instituto de Promoción Cultural, Manos Amigas, Wesman Club, Las Viudas de Naím, entre otras.

Uno de los primeros grupos que se formó fue, precisamente, el del Coro de San Borja. Se cuenta que en una de las primeras misas, las que se celebraban en la famosa "cabañita", con la presencia del sacerdote y pocas personas, los gemelos Benavente, Ram y Rau, empezaron a cantar canciones sacras aprendidas en su juventud. Fue tan improvisada y agradable la situación que, al término sw la misa, el padre se le acercó, los felicitó y los animó a que continuaran con las canciones.

Motivado, el doctor Ram invitó a un grupo de residentes y propietarios de San Borja a su hogar ubicado en la avenida Las Artes para ensayar melodias que pudieran servir para amenizar la misa de los domingos. Los primeros ensayos se programaron en las noches de los martes de cada semana. Otro de los vecinos que estuvo muy vinculado con el coro fue el coronel Alberto Sierralta Morote. Su labor con el vecindario es gratamente reconocida por muchas personas que recuerdan - por ejemplo - cuando acercó unos plantones para sembrarlos en los primeros jardines de la urbanización o la anécdota de la vez que consiguió un camión en donde se subieron todos - padres y niños - y fueron cantando villancicos por las calles de San Borja.


Organización de la Parroquia

La Parroquia San Francisco de Borja la componen los sacerdotes de la Preciosa Sangre, laicos consagrados y los feligreses. Existe un Consejo Pastoral, compuesto por los titulares de cuatro coordinaciones y cuatro comisiones de pastoral.

LE Consejo Patoral es un organismo que representa a las diversas agrupaciones religiosas y experiencias pastorales de San Borja constituidas, en su mayoría, por laicos.

Los fieles de la parroquia se inetegran en cuatro Coordinaciones Pastorales: Familia, Juventud, Social y Espiritualidad; estos a su vez, forman grupos donde viven el misterio de la comunión eclesial y desde los que se proyectan a la comunidad parroquial.


Los grupos de reflexión

Son pequeñas comunidades cristianas compuestas por un máximo de once a doce personas que se reúnen en sus hogares para promover la lectura y compartir la palabra de Dios y documentos de la Iglesia, crecer en la fe centrada en Cristo, fomentar la oración personal, familiar y comunitaria.

El contexto de su creación fue la proclamación de la Gran Misión de Lima y El Callao convocada por el Cardenal Arzobispo Juan Landázuri Ricketts para los años 1986 y 1987. La Gran Misión sirvió como preparación para celebrar el V Congreso Eucarístico Bolivariano, que se realizó en Lima del 8 al 15 de Mayo de 1988 y con ocasión de cumplirse 500 años del anuncio del Evangelio en América Latina.

En octubre de 1986 y dentro del marco de preparaciones para la Gran Misión , se preparó un curso para misioneros laicos en donde se establecieron los primeros lineamientos para la creación de los "Grupos de Reflexión" en cada una de las parroquias.

Así, la coordinación comenzó a guiar a los grupos que se fueron formando y empezaron andesarrollar los temas a tratar: la verdad sobre el hombre, la verdad sobre Cristo y la verdad sobre la Iglesia. Entre mayo y junio de 1987 se crearon los primeros Grupos de Reflexión a nivel vecinal. Fueron un total de siete, cada uno bajo la guía de un coordinador de reflexión y el asesoramiento continuo del padre Ernesto Ranly.

Los días centrales de la Gran Misión de Lima y El Callao fueron el 26 de septiembre hasta el 11 de octubre de 1987.

En 1988, los Grupos de Reflexión se organizaron y crearon un Comité Directivo con el fin de integrar mejor a todos los grupos, facilitando la programación y ejecución de actividades y realizar las coordinaciones necesaria con el párroco. Este primer comité se conformó con miembros destacados de la comunidad.

La mayoría de los grupos se reunía una vez por semana y algunos una vez al mes. Los encuentros se realizaban en los domicilios y una vez al mes acudian a la parroquia a una reunión de reencuentro. Actualmente, los grupos de reflexión son ocho y continúan trabajando.


La voz amiga de San Francisco de Borja

La idea de crear un servicio que atendiera a personas que por algún motivo necesitaban ser escuchados y compartir sus problemas surgío en el mes de enero de 2003. La coordinadora de los Grupos de Reflexión le propuso el proyecto al párroco Santiago Gaynor, quien aceptó.

El objetivo general del servicio era atender a traves de líneas telefónicas particularea a las personas que sufrían de tensión ante una situación de conflicto, frustración o presión ante un problema que se les presentaba, y así poder ayudarlos a recobrar la calma y manejar su problema. De esta manera, se lograba ayudar a la persona necesitada mediante consejos y con un acompañamiento espiritual.

Tras un ciclo de charlas, un curso preparativo, un retiro a cargo del padre Esrnesto y un test psicológico, se escogieron ocho personas para realizar este servicio. Desde que se implementó el servicio en septiembre de 2003 hasta que se suspendió en octubre de 2006, el equipo de servidores atendió aproximadamente unas 85 llamadas.


El Centro de Formación Cristiana

Es quizá con las celebraciones de la Primera Comunión y la Conformación como se inició una gran actividad catequística entre los padres de familia. Esta estaba a cargo, al comienzo, de los mismos sacerdotes y hermanas de la parroquia y del colegio. Más adelante, la función pasó a algunos padres de familia miembros del Consejo Pastoral. Fue una idea impulsada por el padre Guillermo, quien creía que la actividad catequística debía estar a cargo de los propios feligreses, ya que ran los laicos los que se tenían que preocupar por la propagación y el testimonio de la fe cristiana. Para esto, se implementaron cursos en donde se enseñaba a estos padres la forma correcta de enseñar la Palabra de Dios.

De esta manera, el Centro de Formación Cristiano surgió de la necesidad de ofrecer una mejor preparación para los catequistas que atendían los diversos programas de catequesis. El 15 de agosto de 1991, el párroco - padre Ricardo Beishel - aprobó el proyecto.

El Centro de Formación Cristiana ha estado integrado por un grupo de catequistas con un inquebrantable espíritu cristiano, quienes con generosidad, conocimiento y sencillez asumieron el compromiso de compartir las responsabilidades que exigia cada actividad del Centro, tanto en su fase de planificación como en su organización, ejecución y evaluación.

Los miembros recibieron un permanente asesormiento y un gran apoyo material y espiritual. En los veranos se realizaban cursos de capacitación para catequistas. Los temas que se trataban eran variados: espiritualidad del catequista, Biblia, catecismo, sacramentos, oración, liturgia, talleres de metodología, liderazgo, movimientos religiosos, talleres de dinámicas y técnicas de animación pastoral. Así, los catequistas recibieron una formación adecuada y profesional correspondiente a los retos que significaba su labor. Una de las labores más importantes que realizó el Centro fue el acondicionamiento y puesta en funcionamiento de una sala de lectura y biblioteca. El Centro tuvo una duración de 11 años - desde 1991 hasta el año 2002.


Jugadores Anónimos

A inicios del año 2005, el señor Jorge Del Álamo se contactó con personas comprometidas en la parroquia para ofrecer un servicio de ayuda a ludópatas. El modelo sería el JA (Jugadores Anónimos) de Lince (Av. Arequipa 2335) ocomo el del grupo JUPER (Jugadores Peruanos en Rehabilitación) de Miraflores (Av. Angamos Oeste 1155). El padre Santiago Gaynor se mostró de acuerdo en la realización de este proyecto.

El señor Jorge Del Álamo empezó a atender este servicio, a partir del 15 de marzo, los días martes. El servicio continuó en los años 2006 y 2007. Las personas que se presentaban recibían información sobre la enfermedad y el tratamiento, eran escuchadas en sus inquietudes y problemas, eran orientadas y animadas a entrar en los programas de rehabilitación de Miraflores o Lince.

El señor Del Álamo llegó a atender a un promedio de tres personas cada martes. Este servicio funcionó en la parroquia durante casi cuatro años.


Encuentros matrimoniales

Este programa promueve en la pareja una mejor comunicación que las lleve a reforzar su compromiso matrimonial. Fue impulsado por el padre Guillermo Beuth. Se hacían retiros en parejas que duraban todo un fin de semana y se realizaban en diferentes lugares de Lima. Se formaban equipos para la enseñanza de talleres, reuniones con los padres y madres. Aún hoy se siguen dando los servicios de retiros matrimoniales.


Comisión de Liturgia

Por iniciativa del padre Pablo, los feligreses empezaron a participar activamente en la preparación de lecturas para la celebración de la misa. Para esto, se les preparaba con anticipación para una buena lectura de la palabra de Dios. Los encargados de la preparación formaron una Comisión de Liturgía, bajo la supervisión de los sacerdotes, que se encargó de escoger a las personas idóneas para que participen en la misam como lectores.

Ya en épocas actuales, la Comisión de Liturgia sigue funcionando activamente en la parroquia. Así, por ejemplo, crearon el Manual Litúrgico, que sirvió a los grupos para contribuir mejor en la misa. Además, se realiza la Semana Litúrgica, que reúne expositores destacados en el tema, logrando tener hasta 140 personas en algunas charlas. Estas actividades han sido logradas con mucho esfuerzo, paciencia y apoyo del padre Santiago. Finalmente, se promovió la participación activa de los grupos juveniles en las diferentes ceremonias de Semana Santa y Navidad.


Los Párrocos

  • R.P Pablo Buehler, C.PP.S (1963-1964)
  • R.P. Thomas Sweeterman, C.PP.S (1964-1967)
  • R.P. William frantz, C.PP.S (1967-1969)
  • R.P. Guillermo Beuth, C.PP.S (1969-1986)
  • R.P. Ricardo Beischel, C.PP.S (1986-1995)
  • R.P. Ernesto Ranly, C.PP.S (1995-2000)
  • R.P. Robin Urrutia, C.PP.S (2000-2003)
  • R.P. Santiago Gaynor, C.PP.S (2003-2012)
  • R.P. Máximo Mesía, C.PP.S (2013-2015)
  • R.P. Edgardo Chero, C.PP.S (2015). Administrador Parroquial.